El Senado de la República aprobó una reforma a la Ley General de Salud y a la Ley General de Protección Civil que busca que personal de escuelas, guarderías, estancias infantiles y espacios deportivos esté preparado para actuar ante emergencias con menores.
A nombre de la Comisión de Estudios Legislativos, Segunda, el senador Juan Antonio Martín del Campo Martín del Campo expuso que de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición correspondientes a 2023, 7.3 millones de niñas y niños de entre 0 y 9 años sufrieron alguna lesión en México, lo que representa uno de cada tres menores.
Entre los accidentes registrados se encuentran caídas, golpes, quemaduras, picaduras, mordeduras y accidentes de tránsito. En el caso de niñas y niños de entre 2 y 4 años, señaló que tres de cada cuatro accidentes correspondieron a caídas del mismo nivel.
La reforma contempla que la prevención no debe limitarse a contar con salidas de emergencia o botiquines, sino que también debe considerar capacitación en primeros auxilios para personal de escuelas, guarderías, estancias infantiles, espacios recreativos, actividades deportivas y otros lugares dedicados a la atención y cuidado de niñas y niños.
El dictamen sostiene que estas medidas son congruentes con la responsabilidad del Estado mexicano de proteger a la niñez y mejorar las condiciones de seguridad en los espacios donde niñas y niños estudian, juegan, realizan actividades deportivas y conviven.
“Hagamos que los espacios destinados a nuestras niñas y niños sean lugares para aprender, para jugar, para desarrollarse y también lugares mejores, en los cuales puedan tener una mejor convivencia” pidió el senador por Aguascalientes.
Tras expresar el voto a favor del Grupo Parlamentario del PAN, la senadora María de Jesús Díaz Marmolejo advirtió que la respuesta inicial ante una emergencia no debe depender únicamente de la improvisación y quienes trabajan directamente con niñas y niños deben contar con una preparación para actuar de manera oportuna y responsable.
Aseguró que esta reforma solo es el primer paso, ya que la verdadera utilidad será cuando la coordinación prevista entre las autoridades de salud, educación, los gobiernos estatales, las estancias infantiles y protección civil se traduzca en programas efectivos y en capacitación que realmente llegue al personal señalado por la ley.
“La capacitación no debe convertirse en un requisito administrativo, en una constancia archivada o en una acción aislada como la venimos viendo. Tampoco debemos confundir al aprobar de una norma con el cumplimiento de una política pública”.
Y concluyó que al Senado le corresponderá dar seguimiento y exigir que lo dispuesto se implemente con seriedad.
“Apoyemos este dictamen porque coloca en el centro la salud, la seguridad y el bienestar de niñas y niños, pero nuestro respaldo también implica exigir resultados. Que esta reforma no se quede únicamente en texto de la ley, que se convierta en preparación efectiva en cada uno de los espacios de atención y cuidado infantil comprendidos por el decreto”.
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